Una tecnología de tomografía de alta energía permitirá analizar componentes grandes y complejos sin desmontarlos.

En la fabricación de vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía, revisar el interior de una batería puede ser tan importante como inspeccionar su exterior.

El problema es que los componentes son cada vez más grandes y complejos. Abrirlos para conocer qué sucede en su interior puede significar destruir la pieza o alterar las condiciones que se quieren analizar.

Una tecnología desarrollada por Fraunhofer IIS, en Alemania, busca cambiar esa situación.

Ver el interior sin desmontar

El sistema, denominado GiantEye, utiliza tomografía computarizada (CT) de alta energía para generar imágenes tridimensionales del interior de objetos grandes.

Su diseño utiliza una estructura similar a la de un tomógrafo médico, pero adaptada a componentes industriales de gran tamaño. La fuente de radiación y el detector giran alrededor de la pieza para obtener información de su estructura interna.

Esto permite estudiar zonas que pueden ser difíciles de analizar mediante métodos convencionales, especialmente cuando se trata de componentes con materiales de alta densidad.

¿Dónde puede utilizarse?

Uno de los principales campos de aplicación es la industria automotriz, particularmente en el desarrollo y fabricación de baterías de alto voltaje para vehículos eléctricos.

También puede tener aplicaciones en:

  • Fabricación industrial.
  • Energía y sistemas de almacenamiento.
  • Aeroespacial.
  • Control de calidad de componentes complejos.
  • Investigación y desarrollo de nuevos materiales y sistemas.

Fraunhofer señala que la tecnología también está siendo desarrollada para automatizar el procesamiento de las grandes cantidades de datos que genera una inspección CT de este tipo.

Hacia la inspección industrial de 2027

La tecnología todavía se encuentra en una etapa de transferencia hacia aplicaciones industriales. Fraunhofer IIS indica que GiantEye estará disponible para socios industriales a principios de 2027.

Esto resulta especialmente relevante para industrias donde la calidad interna de un componente no puede comprobarse únicamente mediante una inspección superficial.

En baterías, por ejemplo, poder observar el interior en tres dimensiones puede ayudar a estudiar defectos, estructuras internas y procesos de fabricación sin recurrir necesariamente a métodos destructivos.

Una tendencia que va más allá de la batería

El interés de esta tecnología no está solamente en los vehículos eléctricos.

A medida que los equipos industriales incorporan componentes más grandes, materiales diferentes y estructuras cada vez más complejas, las tecnologías de inspección también necesitan evolucionar.

GiantEye representa una tendencia hacia una inspección industrial capaz de observar el interior de componentes complejos con mayor detalle y sin desmontarlos.

Etapa: Desarrollo tecnológico con transferencia prevista a aplicaciones industriales a principios de 2027.

Fuente: Fraunhofer Institute for Integrated Circuits IIS.